Es la opción preferida por los españoles y el fracaso de los puntos de recogida
Si eres de los que compra online, es casi seguro que un repartidor ha llamado a tu puerta recientemente. El 84,7% de los compradores por internet recibió algún paquete en su domicilio en el segundo semestre de 2024. ¡Un dato que demuestra que, a pesar de las alternativas, la comodidad de recibir en casa sigue siendo la favorita! Pero, ¿qué hay detrás de estas cifras y cuáles son los retos para las empresas de reparto cuando la primera entrega no es exitosa?
La comodidad del hogar: el destino preferido para tus compras online
Según el Panel de Hogares de la CNMC, el 57% de los internautas españoles realizó al menos una compra online, y de ellos, un impresionante 94,5% recibió un paquete en casa. Esto nos da una idea clara de la penetración del e-commerce en nuestro día a día, y lo más importante, de la clara preferencia por la entrega en el propio domicilio.
Aunque los puntos de recogida surgieron como una alternativa para aquellos que no pueden estar en casa, la realidad es que no han logrado desbancar la comodidad de la entrega tradicional. De hecho, solo el 20,4% de los españoles que compraron por internet eligió recoger sus pedidos en tiendas diferentes a las del vendedor. Esto sugiere que, si bien son una opción, la mayoría sigue valorando la conveniencia de no tener que desplazarse ni adaptarse a horarios ajenos para recoger sus paquetes. Para muchos, los puntos de recogida son más una solución de último recurso que una preferencia.
Correos a la cabeza: ¿Quién reparte más en España?
Cuando hablamos de quién entrega la mayoría de los paquetes de comercio electrónico, hay un claro dominador, demostrando su eficiencia en la entrega a domicilio:
- Correos (incluyendo Correos Express): 29,4%
- Seur: 12,2%
- MRW: 8,6%
- DHL: 8,4%
Correos no solo lidera la entrega de compras online, sino que también es la opción preferida por los ciudadanos para enviar sus propios paquetes. Más de la mitad de los españoles que enviaron un paquete lo hicieron con Correos (53,3%).
Amazon, el gigante imbatible del e-commerce
Dejando a un lado a los operadores logísticos, si hay un nombre que resuena en el comercio online es Amazon. La compañía estadounidense entregó casi la mitad de todos los pedidos recibidos en España, con un asombroso 49,5%. Otras plataformas como AliExpress (9,7%) y El Corte Inglés (2,2%) también tienen su cuota, pero ninguna se acerca al gigante de Seattle. Su éxito también reside en su capacidad para asegurar la entrega en casa de sus millones de envíos.
El lado oculto del reparto: El cartero siempre llama dos veces
A pesar de la clara preferencia por la entrega a domicilio, hay un desafío silencioso que genera pérdidas millonarias para las empresas y frustración para los usuarios: las entregas fallidas. Se estima que alrededor del 30% de los envíos no se entregan en el primer intento. Cuando el repartidor llama y no hay nadie en casa, o surge cualquier imprevisto, este “fracaso” en la primera entrega no solo obliga al cliente a buscar una solución alternativa (como ir a un punto de recogida o esperar un nuevo intento), sino que también implica costes adicionales significativos para las empresas de reparto. Estas deben reintentar la entrega, gestionar devoluciones o buscar soluciones alternativas, un proceso costoso y que impacta negativamente en la eficiencia.
Yolodoor: la solución definitiva para que tu paquete siempre llegue a casa
En este contexto, la necesidad de una solución inteligente para la gestión de paquetes se vuelve crucial. En Yolodoor, entendemos que la gente prefiere recibir sus paquetes en casa, sin complicaciones y sin la necesidad de desplazarse a un punto de recogida ni de buzones aparatosos. Nuestras soluciones están diseñadas precisamente para evitar esas entregas fallidas y asegurar que cada envío llegue a su destino de forma segura y eficiente, incluso cuando el destinatario no está en el momento de la entrega.
Minimizar las entregas fallidas no solo mejora la experiencia del cliente y su comodidad, sino que también reduce drásticamente los costes operativos de las empresas de reparto y contribuye a un comercio electrónico más sostenible y fluido.








